Saldaña abarca en su término otras catorce localidades y fueron hasta veintisiete que en épocas recientes conformaron su Comunidad de Villa y Tierra. Saldaña es hoy día una especie de capital de la comarca. Fue condado desde los tiempos del monarca Ramito I, merindad menor de Castilla de la que dependían 193 villas, Comunidad de Villa y Tierra solariega, Cabeza de Partido Judicial, dependiendo de varios siglos eclesiásticos de la diócesis de León.

Ayuntamiento Antigua

Ya estuvo ocupando su territorio en épocas prehistóricas tal y como demuestran sus hallazgos arqueológicos, estuvo instalada en sus primeros tiempos en los altos de la Morterona lomas especialmente estratégica, que parece tomó el rey visigodo Leovigildo en el siglo VI, donde se refugiaban los cántabros sublevados, acuñando moneda con la leyenda “Leovigildus Rex Saldania Justul”.

Muchos condes y magnates poseyeron Saldaña a lo largo de la historia, siendo su primer conde en 936 Diego Muñoz, aliado de Fernán González y enfrentados a los reyes leoneses. Luego el condado Saldañés se unió al de Carrión en 1080 pasando a ser de los Beni o Bann Goméz, Asur Díaz, –Reno Ansúrez–, Juan Alfonso de Alburquerque en el siglo XIV y al marqués de Santillana en el siglo XV y luego del Duque de Infantado.

Aún quedan restos de su castillo, importante en el siglo X, siendo destruido con su iglesia en el 995 en las campañas de Almanzor, luego reconstruido en el XI, falleciendo en él en 1126 la reina doña Urraca. En este castillo se casó Alfonso VII con Doña Berenguela de Barcelona.

Saldaña vista general

En la Edad Media, Saldaña dispuso de dos barrios: San Juan, desaparecido en el siglo XVII y San Martín, el actual del Obispo. Goza Saldaña de una plaza vieja del siglo XVI como gran conjunto arquitectónico y, al lado, la casa blasonada de los Osorio, Marqués de la Valdivia. Célebres son sus mercados en martes de ganado y enseres.